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Construya Noticias Nº 16

 

Arquitectos Argentinos: Estudio G29

 



'Nos gusta la arquitectura de partidos'

 
Mariano Orlando y Pablo Suárez tienen 36 años cada uno, son arquitectos recibidos de la UBA y hace 4 que montaron su propio estudio. Entusiastas participantes de concursos y con varios premios y menciones, repasan su carrera, hablan de arquitectura y calidad. 
 

G29 es el nombre que los arquitectos Pablo Suárez y Mariano Orlando eligieron para su estudio. Y a partir de él parecen generar una mística que los hace trabajar, participar de concursos y obtener numerosos premios. 'Queríamos inventar un nombre fuera de los nuestros, ahora buscamos llenarlo de significado', dice Suárez.

Hace 4 años que son socios, se recibieron en la UBA en 1998, compartieron colegio, estudio y a los 32 años se pusieron al frente del estudio. 'Empezamos a trabajar cada uno por su lado, participamos de la cátedra del arquitecto Mario Linder y la presentación formal la hicimos en el concurso de Parque Patricios donde obtuvimos el tercer premio y una mención. Además trabajamos en el Gobierno de la Ciudad, en el Instituto de la Vivienda y en Planeamiento. Realizamos un posgrado de Proyecto Urbano', acota Orlando. 

 

Luego realizaron un trabajo como asociados con el arquitecto Verdichevsky en la terminal de omnibus de Neuquén, y con Antonio Ledesma el hotel de Lago Espejo. 'También realizamos obras por separado, aunque los concursos son oportunidades, da chances de acceder a proyectos más grandes. Como estuvimos en la Cátedra Linder, heredamos la formación concursera', dice Mariano.

Uno de los concursos en el que obtuvieron el primer premio entre 70 trabajos fue en la ciudad mendocina de General Lavalle, 'Es un parque muy grande, con un centro cultural y un centro educativo. Se trata de un predio grande con un programa a ubicar en el lugar. Es vinculante, por eso la obra se hace, se realizó el contrato y actualmente se ejecuta el edificio de educación', sostiene Pablo. Cuentan que por sobre la arquitectura el proyecto tiene un tinte urbano.

 
 

Una obra que los marcó y que quieren llevar adelante es el primer premio obtenido en el Concurso de la Plaza homenaje a las Víctimas de Cromagnon. 'Es una obra con mucho significado, se organizó entre los padres y la Sociedad Central de Arquitectos, nosotros tuvimos mucha relación con ellos, que hicieron las tratativas para construirlo, pese a que no era vinculante y hoy está la obra parada. Falta la decisión política de ejecutarlo, hay presiones de los vecinos, también está el problema del tránsito. Es un proyecto contemporizador, que está pensado a escala urbana, tiene elementos gestuales y simbólicos, eso agradó junto a la manera respetuosa de cómo se pensó', expresan los profesionales. Y sobre el tema, acotan: 'es una obra que casi propone un vacío, que tiene un nivel de trascendencia y participación diferentes, se interviene en el espacio público más allá del diseño'.

Sobre el tipo de arquitectura que les gusta subrayan que están formados en una arquitectura de partidos. Es decir fundar las decisiones en una idea funcional. 'Parece un poco antigua, es una arquitectura que no depende de una cosmética ya que de por sí la idea es fuerte y racional', responde Suárez.

Los dos explican que se nutrieron de los clásicos de la arquitectura, Mies, Le Corbusier, y que miran a todos, sobretodo los concursos de la década del 70, Arrese, Linder, Solsona, Viñoly, Lestard, Erbín. De los internacionales mencionan a Alvaro Siza, Ren Kulhaas, Dominique Perrault.   

 
 

Al momento de hablar sobre la calidad en la construcción, sostienen que a veces tiene que ver con lo económico, ya que en las obras siempre se tiende a abaratar. 'Lo bueno es el nucleamiento de los diferentes empresas y rubros, como visión integral del problema el hecho de tenerlos a todos juntos es algo muy importante', dice Suárez.

La construcción sigue siendo el tema. 'Hoy hay edificios casi pensados para las fotos, que no tienen un estudio más allá de lo que se ve. A veces se aplican materiales en forma irracional para buscar un efecto y no la calidad.

De la ciudad de Buenos Aires, dicen: 'Fue una pena que no se haya recuperado el sur de la ciudad, es como una deuda que nunca se realizó, habría que orientar el boom inmobiliario, hoy vamos por detrás de los grupos de inversión. Pero la ciudad parece sólida en la construcción comparada a otros países latinoamericanos, estamos lejos del primer mundo en el tema de los servicios. Hay una falta de conducción en la energía de las inversiones, el foco lo hacen los pequeños inversionistas que ante la falta de oportunidad van a lo seguro'.

 
 

De las obras internacionales, contestan que se quedaron admirados con el nuevo aeropuerto de Barajas de Richard Rogers, el Lloyds Bank del mismo autor. Y rescatan a ciudades como Londres, Barcelona, sobretodo con el proyecto de mejorar los barrios históricos. 'Buenos Aires debe tener conciencia de la dimensión que tiene, porque las ciudades europeas son chicas de escala y las de Latinoamérica se van desarmando. Tenemos obras pendientes como el Plan Urbano, siempre estamos corriendo detrás de los proyectos', apuntan

Sobre el final de la charla fijan sus metas futuras. 'Seguir ganando concursos, ahora estamos participando de 3 a la vez con buenas posibilidades. El concurso es un ejercicio permanente, donde aprendés y ves los otros proyectos, es lo bueno de estar permanentemente en competencia'. En eso anda G29, con nombre místico y y sin develar.