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Construya Noticias Nº 17

 

Un centenario para el gran Niemeyer

 

El reconocido arquitecto brasilero festejó 100 años de vida. El autor de la ciudad de Brasilia, realizó más de 600 obras.

 

El renombrado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, conocido por sus obras de extremo modernismo y apego a la ideología comunista, festejó ayer su centenario señalando a la solidaridad como el justificativo para andar el duro camino de la vida. 

Con lento andar y ayudado por su bisnieto João y un asistente, Niemeyer descendió la rampa que conduce a la bucólica Casa de las Canoas, que construyó, en 1952, en una floresta de Río de Janeiro para recibir el homenaje de su familia y de sus amigos.

 

'Soy una persona como cualquier otra, sin nada especial. No sé por qué duré tanto', dijo y rió el arquitecto, quien fumó cigarrillos y bebió champagne, mientras esperaba a unos 400 invitados. 

Niemeyer llegó a sus cien años de vida defendiendo un estilo arquitectónico basado en líneas ondulantes, que comparó a las existentes en la naturaleza, y particularmente en la mujer, y una convicción socialista irreductible. 

'La vida no es justa y el papel principal que justifica un poco ese corto pasea es la solidaridad', agregó Niemeyer, quien debió exiliarse en París durante la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

 

Recibió esta semana condecoraciones que le concedieron los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de Rusia, Vladimir Putin, así como una carta de felicitaciones del líder cubano, Fidel Castro. 

Físicamente frágil, el arquitecto se sentó junto con su hija Ana María y con su segunda esposa y por mucho tiempo secretaria Vera Lúcia Cabreira, para recibir los saludos de sus invitados. 

Niemeyer adquirió renombre por diseños en Belo Horizonte, en 1940 y, particularmente, por idear las modernistas sedes de los tres poderes y la catedral de Brasilia, inaugurada como capital de Brasil en 1960.

Niemeyer se casó por sorpresa hace tan solo un año con Vera Lucía Cabreira, una mujer 40 años más joven que era su secretaria y ayudante desde hace quince años. El arquitecto era viudo tras 76 años de matrimonio con Annita Baldo, su primera esposa, que falleció en el 2004 y con quien tuvo a su única hija. Hace unos días Niemeyer ofreció su receta particular contra el inexorable paso del tiempo: 'No aceptar la vejez, pensar que se tienen 40 años y actuar en consecuencia'.