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Construya Noticias Nº 21

 

Daniel Silberfaden

 




'Mi arquitectura es un par de buenas ideas'

 

El destacado arquitecto y hoy Presidente de la Sociedad Central de Arquitectos charla con Construya de todos los temas, obras, calidad, construcción en Bs As, referentes. Aquí sus respuestas.

 

Decir Daniel Silberfaden es hablar de alguien que muy bien conoce el paño de la arquitectura, como titular de su estudio o desde su lugar de Presidente de la SCA, respira la profesión.

Cuenta que se recibió en 1979 en la UBA y que siguió la carrera porque tenía dos amigos de su hermano al que los ayudaba en las entregas. 'yo dibujaba bien y ahí empezó mi relación con la arquitectura y me metí sin pensarlo. Hasta segundo año tuve dudas y a partir de un buen trabajo que llevó una felicitación de un docente, todo cambió. Seguramente él nunca supo el valor de esa corrección para mi', sostiene Silberfaden.

'Mi trabajo siempre fue independiente, mis primeras obras las hice dos años antes de recibirme, empecé con dos casas en la zona de Los Cardales, dos proyectos muy interesantes, eran amigos de mi familia e hice el proyecto y la dirección de obra'.

 
 

Respecto de su pensamiento de la arquitectura, Silberfaden comenta: 'siempre materialicé ideas, mis proyectos debían ser medianamente construíbles, cuanto más simple la idea más sencillo es poder transmitirla a la gente.

En cuanto a los referentes actuales y pasados, el profesional destaca 'me gustaba antes y me gusta ahora Alvaro Siza, su obra, su poética, sus materiales, utiliza dos o tres materiales y soluciones, su forma de ocupación de una obra, y una profunda reflexión respecto al lugar'.

También le apasiona Le Corbusier, en esa línea Ren Koolhaas, Herzog, Nouvel y a nivel local pondera lo que hace Clorindo Testa, 'lo he acompañado como jurado, me ha tocado juzgar su obra y en todas las fascetas he mirado arquitectura, es como un jugador de ajedrez y me gusta mucho su permanencia. Es un arquitecto excelente, más que escultor'. Otro profesional que le interesa es Tito Varas, es de lo mejor que tenemos, más interesado en un trabajo artesanal de sus obras'. De los jóvenes habla de Diéguez-Fridman, Adamo-Faiden, Nicolás Campodónico en Rosario, 'todos muy buenos arquitectos.'

 

A la hora de definir su arquitectura, dice que en sólo un par de buenas ideas, 'es un arte obligado, una disciplina capaz de mejorar el mundo, un ámbito donde se conjuga la tradición (arte de habitar) y la innovación (nuevas tecnologías).

La pregunta obligada de cómo se construye en la Ciudad de Buenos Aires llegó, la respuesta no se hizo esperar. 'Veo que proyectamos y documentamos las obras bastante mal, salvo cuando se trata de empresas de gran escala donde por necesidad y por el volumen proyectado, tenés la oportunidad de hacer una selección de materiales y de buenas tecnologías. Creo que se ha perdido calidad al construir, construimos mal en el papel y se ha perdido también calidad de enseñanza. Hoy el proyecto y la construcción no se juntan nunca en la carrera. Hasta los años 50 había una arquitectura muy bien construida, racional, luego se puso el proyecto por encima de la obra. Y las empresas deben hacer un mejor trabajo de difusión de las nuevas técnicas, eso ayuda mucho'. 

 

Es el turno de hablar sobre obras. 'La mejor que vi que ahora se me viene a la mente es el Palacio de la Música en Porto de Koolhaas, es una obra que tiene una cantidad de conocimiento sobre el espacio musical y escenográfico, habla de tradición y de la arquitectura portuguesa, construye ciudad, esta hecho como los dioses, con formas de construcción muy sencillas. 

Destaca además dos obras suyas, que casualmente son las últimas que realizó, una de pequeña escala en Virrey Arredondo al 1800 y otra es un reciclaje en la calle Delgado casi Los Incas. De la primera refiere que como espacio de vivienda genera una serie de propuestas bastante innovadoras, con flexibilidad de plantas y con espacios intermedios.

La segunda es un reciclaje de 3 propiedades en una fábrica industrial, al lado de una casa vieja y de un lote vacío. 'Había que construir una unidad, vincular los diferentes estilos, son pequeños estudios y casitas, una construcción muy simple', subraya Silberfaden, titular de su propio estudio, con obras en la Universidad de Palermo y ampliaciones de las oficinas de Tetrapak, además del desarrollo de un hotel en la calle Defensa.

 

Por fin Silberfaden habla de Buenos Aires: 'vivo acá y trabajo. Es una ciudad bellísima con mucha tensíón, diversidad, un edificio, un taller, una escuela, me gustan los árboles, las calles empedradas, una ciudad que jamás te puede aburrir, donde es interesante su oferta, la cultura de los barrios, el sólo hecho de caminar por Bs As se convierte en un paseo, lo coyuntural me divierte poco y me interesa menos, no ponen en duda a la ciudad aunque sí tal vez a los que llevan adelante las políticas. Se han ido realizando operaciones del mejoramiento de la costa, la extensión del subte, el desarrollo del sur. En pleno siglo XXI la potencia que tiene esta ciudad es increíble, donde todavía invita a descubrir sitios nuevos, es notable, es muy viva y llena de vivos. Soy un enamorado de Buenos Aires, no sólo por lo que se ve si no por lo que no se ve. El humo, el ruido, el tránsito se pueden mejorar, lo que no se puede es volver a hacer esta ciudad con sus rincones en los confines del mundo'.

 
La charla finaliza hablando de su estudio. 'Trabajo asociado a otros estudios, Busnelli, Dadamo, Mariano Pereyra. Teniendo un estudio mediano puede sinergizar con otros, tenemos obra diversa, no podría manejar uno con mucha gente. Hacemos obras educativas, corporativas, de vivienda, comerciales, proyectos de escala urbana. No somos desarrollistas, trabajamos sólo por encargo'.