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Informe N° 3 - Junio 2005

 

Construcción - Situación actual y perspectivas

 
En mayo el Indice Construya arrojó una suba de 4,4% mensual desestacionalizada, constituyéndose en la tercer alza consecutiva tras las bajas de enero y febrero.

Esto significa que el nivel de despachos de insumos de las trece firmas líderes que conforman el grupo Construya con los Líderes en mayo se ubicó 15,3% por encima del nivel del primer bimestre del año.

En los primeros cinco meses del año el Indice Construya acumuló una mejora de 10,7% con respecto al mismo lapso de 2004. La mejor dinámica del Indice en los últimos tres meses aceleró la expansión acumulada (entre primeros trimestres era de sólo 5,8%). Es un dato muy importante, porque significa una ganancia de participación de las firmas que integran el grupo en un mercado de la construcción caracterizado por la desaceleración del ritmo de expansión acumulado. Y más aún cuando se tiene en cuenta que en el ISAC publicado por el INDEC uno de los insumos que más creció en lo que va de 2005 fue asfalto, que no está incluido dentro del Indice Construya.
 
 
 

Con datos del INDEC un mes atrasados, en abril el Indicador Sintético de Actividad de la Construcción interrumpió las caídas de los meses anteriores, con una suba de 5,2% desestacionalizada con relación al mes anterior. Y volvió a ubicarse levemente por encima del nivel de cierre del año pasado (1,7%).

Si bien es cierto que el factor climático y Semana Santa afectan el comportamiento de la serie a lo largo de mazo y abril, este año en el último mes también se pusieron en marcha nuevas obras de construcción, principalmente públicas.

Pero aún con la suba de abril, el ritmo de expansión del ISAC en el primer cuatrimestre fue de 6,5% con respecto al mismo cuatrimestre de 2004. Es decir, se mantuvo el ritmo de expansión, pero con menor dinamismo que en 2003-2004. Y también fue menos dinámico que el Indice Construya.

¿La desaceleración es un problema particular del mercado de la construcción?
En principio consideramos que no. Lo que ocurre es que se está agotando el efecto rebote post-crisis. Este año la economía registrará un crecimiento importante, pero menor al de 2003-2004.

Lo que más preocupa a nivel empresarial es el ruido que generan las elecciones de octubre, porque el presidente Kirchner quiere utilizarlas para plebiscitar su gestión. Y esto retrasa las decisiones importantes sobre cuestiones centrales como la renegociación de contratos, de tarifas e inversiones con las empresas encargadas de prestar servicios públicos. En especial preocupa el manejo político de la cuestión energética.

La incertidumbre sobre la disponibilidad futura de energía (sea electricidad, gas, petróleo, etc.) no es neutral. El gobierno tomó la decisión de depender de las ventas de gas de Bolivia, que enfrenta una situación política y social muy inestable, y de fuel oil de Venezuela, que lo vende a precio internacional, en tanto genera resistencias internas para que los precios de la energía reflejen los valores de mercado. En este escenario, también se depende de inviernos y veranos benignos, para evitar picos de demanda que hagan colapsar los servicios.

Pues bien, para decidir inversiones, que permitirían ampliar capacidad productiva y transformar la recuperación presente en crecimiento a futuro, los empresarios necesitan asegurarse la provisión de energía, entre otros varios factores centrales que también afectan el horizonte de planeamiento (estructura impositiva futura, política cambiaria, tasa de inflación, seguridad, etc.). El precio es una variable importante, pero sólo una vez que se sabe que la energía estará disponible. Y esto afecta a la construcción, al igual que la recuperación muy gradual de la capacidad adquisitiva de los hogares con relación al precio de los inmuebles (lo que le resta dinamismo al mercado hipotecario).

A pesar de lo cual el sector enfrenta dos factores positivos:
 
-Todavía existe una importante brecha entre el precio y el costo de construcción del metro cuadrado en dólares, que alienta las decisiones de construcción en zonas donde los terrenos no son tan escasos (lo que evita que su incidencia en el costo total de la obra sea muy elevado y elimine la rentabilidad de la operación);
-La falta de alternativas de inversión.
 
 
 

Desagregando el ISAC por tipologías de obras, la mayor actividad observada en abril hizo que en el primer cuatrimestre del año las obras viales acumularan un crecimiento de 11,3% y las otras obras de infraestructura otra suba de 11,5% (volviendo a tasas de dos dígitos anuales). Es decir, se mantuvieron las obras públicas como las más dinámicas. En cambio, las obras de edificios para vivienda (tipología con mayor peso en la inversión en construcción y, por lo tanto, en el ISAC) crecieron 5,0% entre los períodos analizados.

El dato sectorial más alentador sigue estando en la continua expansión de la superficie autorizada para construir obras privadas en los principales 42 municipios del país. Hay que tener en cuenta que funciona como un buen indicador adelantado del nivel de actividad sectorial. Es decir, predice el nivel de actividad a mediano plazo.

En abril se autorizó una superficie de 612.263 metros cuadrados en los principales 42 municipios del país, cifra que resultó 60,3% superior a la de abril del año pasado. En el primer cuatrimestre la superficie autorizada llegó a 2.161.876 metros cuadrados, es decir 37,3% más que en similar período de 2004

 
La superficie autorizada para construir obras privadas sigue muy concentrada. Si bien la información desagregada por municipios tiene un período de desfasaje con relación al total, es importante tener en cuenta que 13 municipios de los 42 relevados (es decir, 30% del total) abarcaron casi 75% de la superficie autorizada para construir en el primer trimestre de 2005 .



Como se puede observar en el cuadro de la página siguiente, la Ciudad de Buenos Aires, el principal municipio de los relevados, alcanzó una participación de 24,2% del total en los primeros tres meses del año. Esto representó una mejora de 2,8 puntos porcentuales con relación a la participación promedio de la década en curso. La superficie permisada creció 36,3% con relación a igual trimestre del año pasado, es decir a mayor ritmo que el conjunto de los 42 municipios.

Entre los barrios que concentraron hasta 75% del total de la superficie autorizada de la Ciudad, el más importante fue Palermo, seguido por Villa Urquiza, Caballito, Puerto Madero y Almagro. Pero cuando se analiza el comportamiento con relación al primer trimestre del año pasado, entre los barrios con mayor superficie autorizada, las mayores tasas de crecimiento se registraron en Monserrat, Balvanera y Villa Crespo (421,5%, 271,1% y 219,9% interanual, respectivamente).

Volviendo a los municipios, detrás de la Ciudad de Buenos Aires se ubicaron la Ciudad de Córdoba y La Matanza (provincia de Buenos Aires). En Córdoba los permisos crecieron 35,1% interanual y mantuvieron la participación de 14,8% en el total (idéntica al promedio de la década en curso). El caso de La Matanza fue más notorio, porque en el primer trimestre de este año los permisos crecieron una vez y media (149,0%), elevándose su participación hasta 6,5% del total. De esta manera, fue el municipio que mayor dinamismo le dio al indicador agregado de superficie permisada, quedando en segundo lugar la Ciudad de Buenos Aires.

Otros municipios en los cuales se verificaron importantes tasas de expansión en las intenciones de realizar construcciones privadas, fueron General Pueyrredón (79,5%), Paraná (95,3%), Santiago del Estero (62,8%) y Ushuaia (66,6%).