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Construya Noticias Nº 31

 

Las nuevas maravillas de la arquitectura del mundo

 

Es una sugerencia de la revista Condé Nast Traveler, son 7 grandes obras que no deben dejar de visitarse. 

 

* Cumulus, un pabellón del museo de ciencia y tecnología “Danfoss Universe” en Nordborg, Dinamarca. Un área de más de 1.000 metros cuadrados cubiertos diseñado por el arquitecto alemán Jürgen Mayer H.

* Burj Dubai (Dubai) , cuando finalice su construcción en los próximos meses, será el edificio más alto del mundo. Diseñado por el estudio Adrian Smith de Chicago.

* El Nuevo Estadio Wembley (Londres) diseñado por Sir Norman Foster.

* El Nuevo Museo de Nuew York, diseñado por Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa (SANAA).

* El arquitecto británico Sir Norman Foster, también firma el Kogod Courtyard en Washington. Una cubierta sobre la antigua Oficina de Patentes y que hoy es la National Portrait Gallery del Smithsonian.

* Lazo Rojo es el nombre de un banco que sigue los meandros del río Tanghe en Qinhuangdao, China. El diseño estuvo a cargo de la firma china Turenscape.

* Daniel Libeskind (a cargo del proyecto de las nuevas torres de la Zona Cero de Nueva York) fue el encargado de diseñar el nuevo acceso al Royal Ontario Museum en Toronto, Canadá.

A continuación describiremos algunas de estas obras.

 
 

El Danfoss Universe inauguró su segunda etapa, un dueto de edificios en forma de pieza de rompecabezas llamado Cumulus y diseñado por el arquitecto alemán Jürgen Mayer. Se trata de un proyecto relativamente austero, de apenas tres millones de euros, pero a todas luces vistoso.

El Cumulus consta de dos edificios con una superficie total de mil 400 metros cuadrados, que emergen desde la tierra y proporcionan espacios que articulan la fusión del paisaje al aire libre y la exhibición en el interior. El mayor alberga exhibiciones interactivas relacionadas con la electrónica y la tecnología digital, en tanto que el menor tiene uso como restaurante.

Los extremos de la construcción hacen difusa la línea entre edificio y parque. Su perfil irregular enmarca secciones del paisaje o bien, ofrecer espacios entreabiertos que muestran áreas y proyectan superficies de las exhibiciones temporales del interior.

El arquitecto Jürgen Mayer se inspiró en los dibujos de nubes hechos por niños, pero la ingeniería del edificio no fue un juego sencillo: casi todos los elementos fueron elaborados ex profeso y se emplearon técnicas estructurales novedosas para permitir, por ejemplo, para hacer que el techo se combe en los resaques del edificio.

Contrastando con su nombre que hace alusión a un tipo de nube, el Cumulus tiene alma de acero y metal corrugado. Su piel, pintada en colores champaña y gris metálico, es de Alucobond, el mismo compuesto de aluminio y plástico que cubre la famosa Nave Espacial Tierra del Epcot Center. 

Las cualidades de este material son su ligereza y flexibilidad (lo que le viene bien en las acentuadas curvas del Cumulus), además de que la pintura, aplicada desde la fabricación de las láminas, puede resistir más de 20 años sin deteriorarse en absoluto.

Con el Cumulus, el Danfoss Universe incrementa sus atractivos, mismos que le han permitido atraer a más de 330 mil visitantes desde su inauguración hace dos años. 

 
 

El Nuevo Museo de Arte Contemporáneo, diseñado por los arquitectos Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa/SANAA, es un edificio de siete pisos y el primer museo de arte construido en el centro de Manhattan. El edificio del Nuevo Museo es una casa para el arte contemporáneo y una incubadora para nuevas ideas, así como una contribución arquitectónica al paisaje urbano de Nueva York. El edificio aparece como una sola forma, coherente y hasta heroica, que es sin embargo mutable, dinámica, y animada por la luz cambiante del día -una metáfora visual apropiada para la franqueza del Nuevo Museo y la naturaleza cambiante del arte contemporáneo.

Escenario también de legendarios conciertos de rock, como el Live Aid, de 1985, el Estadio de Wembley fue reescrito desde cero por el destacado arquitecto británico Norman Foster, Premio Pritzker de 1999, quien lo ha convertido en un opulento recinto multifuncional y ultramoderno con capacidad de 90 mil espectadores [al antiguo estadio le cabían 100 mil, pero no estaban precisamente cómodos] y 103 mil metros cuadrados.

De valor histórico y detonante inmediato para las nostalgias, el viejo Estadio de Wembley, diseñado por John Simpson Maxwell Ayerton e inaugurado en abril de 1923, no ocultó durante su vida que había sido un proyecto con algunos descuidos, lo que uno podría sospechar al darse cuenta que fue construido en apenas 300 días.

Entre las graderías había identificados unos 16 puntos sin visibilidad, en los que invariablemente terminaban maldiciendo los fanáticos, que también se apretujaban en las butacas. Nobby Stiles, uno de los compañeros de Bobby Moore en aquella victoria de 1966, expresó sin tantita pena al diario El País, en ocasión de la reinauguración del Estadio Nacional de Wembley lo siguiente: -Comprendo que tiraran el viejo campo: no se veía bien la cancha, los asientos eran pequeños, era incómodo hasta para mear. Pero Wembley será siempre Wembley-.

Norman Foster se enfrentó al reto de crear un estadio que funcionara igualmente bien para los partidos de futbol y rugby, como para los espectáculos musicales y eventos de atletismo. El reto principal fue la funcionalidad, la comodidad de los espectadores y la visibilidad.

Como era irresoluble instalar una pista de atletismo permanente y al mismo tiempo querer que el público de futbol estuviera cerca de la cancha [como sucede con todos los estadios olímpicos], se propuso una innovadora solución que abarca una plataforma removible que se instala en unos días sobre las filas de asientos inferiores para darle lugar a la pista

Para acomodarse mejor a los espectáculos y conciertos, hay zonas del estadio ya diseñadas para acomodar el escenario, con filas de asientos desmontables, por lo que el proceso de instalación de equipo y tramoya y el desplazamiento se facilita notablemente.