Noticias

Construya Noticias Nº 33

 



Arquitectos en la historia: Peter Zumthor, nuevo Pritzker en Bs As

 

El suizo Peter Zumthor es el ganador del Premio Pritzker, máximo galardón en el ámbito de la arquitectura, con el que el jurado rinde honores a su extraordinaria destreza. Zumthor recibirá el premio, anunciado el pasado domingo por la fundación Hyatt, el próximo 29 de mayo en Buenos Aires.

Por primera vez el Premio Pritzker de Arquitectura será entregado en un país de América del Sur: en este caso, la elección recayó en la ciudad de Buenos Aires

La noticia se conoció el miércoles 8 de abril último en un cóctel ofrecido por la Fundación Hyatt en el Palacio Duhau, donde se alojarán, el próximo 29 de mayo, más de 400 personalidades destacadas de la arquitectura internacional que llegarán para estar presente en la ceremonia.

 
 

El condecorado, que durante 30 años ha trabajado en la localidad suiza de Haldenstein, se une así a un elitista club de arquitectos como Philip Johnson, Frank Gehry, Oscar Niemeyer y Zaha Hadid, receptores de ediciones anteriores del premio anual. 

Zumthor es uno de los galardonados con una trayectoria menos ostentosa. Su obra llama la atención por su simplicidad visual, su dependencia de materiales puros y sensuales, incluida la madera y las piedras locales, y por la cuidadosa integración en el paisaje urbano o natural. En esta línea, su proyecto de baños termales en la isla de Vals es considerado con frecuencia como su obra maestra. Su estilo se ha ganado el calificativo de purista, con unas líneas tan simples que recuerdan a la filosofía zen.  

Cuentan los conocedores que el Pritzker ha vuelto a premiar a un solitario. El jurado lo ha descrito como un ´creador de lugares más que de simples edificios ´, pero Peter Zumthor (Basilea, 1943) fue ebanista antes que arquitecto . Y esa huella está presente en todos sus edificios. Incluso en los que no son de madera. Hijo de carpintero, estudió diseño en el Pratt Institute de Nueva York antes de convertirse en arquitecto. Allí quedó fascinado por el movimiento moderno . Y decidió reparar sus errores: incorporarle calidad. Y calidez.

Con ese equipaje, desde un puesto de encargado de preservar los monumentos históricos, y con la voluntad de cuajar una relectura de los métodos constructivos y los materiales tradicionales, con 46 años Zumthor firmó la Capilla de San Benedicto en el valle del Rhin . Corría 1989 y la imagen en blanco y negro de ese diminuto edificio le valió al ermitaño fama mundial. Aparecía un arquitecto más artesano que intelectual . Continuó trabajando sin apenas salir de su pueblo, Haldenstein , donde ha criado a sus tres hijos. Y siete años después volvió a mover ficha. Para entonces el carpintero suizo declaró ´ sólo soy un carpintero que dice la verdad ´- construyó con piedra.

 
 

Las Termas de Vals (1996), en su país, es su edificio más admirado. La ansiada unión entre abstracción moderna y cualidad artesanal logra en estos baños un exterior preciso, en el que la piedra está cortada como los ladrillos de las termas romanas , y un interior litúrgico con chorros de luz natural. De nuevo el reconocimiento unánime de críticos y profesionales (Zumthor es un solitario, pero no tiene detractores) aplaudió otra vez el gesto del suizo.

la arquitectura de Zumthor representa para la mayoría de sus colegas la autenticidad. Y sin embargo, cada uno de sus escasos proyectos tiene una altísima, y pulidísima, carga formal. Sus esmerados edificios, cuidados al milímetro, pensados a partir del material e ideados para no molestar en absoluto y, sin embargo, para sorprender también de muchas maneras, son, sin duda, espectaculares.

Premio doble para el Pritzker y para el carpintero suizo, aunque, de justicia es reconocerlo, el Premio Imperiale japonés supo verlo antes. Zumthor lo obtuvo en 2008 tras lograr el Mies van der Rohe en 1998 cuando, como hoy, apenas había levantado un puñado de edificios.