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Informe N° 8 - Noviembre 2005

 

Francisco Saulino, una vida en la construcción

 

Es el presidente de L´Etage Construcciones y lleva más de 25 edificios de propiedad horizontal construidos, barrios de viviendas y otras obras • Aprendió de chico, superó varias crisis económicas y pese a tener la posibilidad de afincarse en Europa, eligió la Argentina para desarrollar la profesión que lo desvela: la arquitectura. 

 

Empezó de muy joven. Sus manos de trabajador demuestran años de cargar ladrillos, de merodear por las obras y volcar a los planos el pensamiento de los edificios proyectados en su mente. Francisco Saulino ronda los 55 años, desde su estudio de Soldado de la Independencia en pleno corazón de La Imprenta en Belgrano, destaca: “mi padre era operario de la construcción y yo vivía en las obras, me fui abriendo camino solo, sin la ayuda de nadie”.

Hoy es el presidente de L´Etage Construcciones S.A, lleva 37 años de trayectoria y muchas obras en su haber. “A los 17 años conocí al ingeniero Miguel Cola, que luego iba a ser mi socio, claro –aclara-, él recién se recibía y yo de construcción ya sabía bastante. Tenía capital, cerramos trato y evolucionamos rápidamente hasta la época de Perón que tuvimos problemas sindicales; mi socio se desanimó, se perdieron cifras siderales y se abrió”.

Entonces, Saulino siguió su camino solo y empezó a construir viviendas unifamiliares e instalaciones industriales. Fue así que en 1975 construyó el primer edificio de propiedad horizontal de su autoría en la calle Ricardo Gutiérrez y Cuenca, frente a la estación del barrio de Villa del Parque, de 8 pisos, 24 unidades y 3500 metros de edificación.

 
 

“Construí en muchos lugares de la Capital Federal como Belgrano y Caballito, pero también hice cosas en la provincia de Buenos Aires como San Martín. Al principio venían con los proyectos hechos y nosotros construíamos”, destaca orgulloso Saulino.

La época de los militares fue buena en cuanto al trabajo y las cosas “comenzaron a mejorar sustancialmente”. Pero para nutrirse de una mejor capacitación, éste experimentado Maestro Mayor de Obras viajó a Europa en 1986 a visitar exposiciones de materiales para sacar ideas. “No me quedé con la construcción tradicional, veía la tecnología y los materiales de países como Alemania, EE.UU, Italia y Francia. Ya luego con el 1 a 1 empecé a importar equipamiento, tecnología, materia prima; compraba encofrados alemanes y grúas francesas, hasta que vino el default y a empezar de nuevo otra vez”.

Como todo aquel luchador empedernido que busca mejorarse y superarse, Saulino no bajó nunca los brazos y siguió adelante. Acerca de la actualidad y en el rol de presidente de su empresa, subraya: “se puede decir que estamos mejor, recuperándonos tanto yo como la empresa, pero la debacle económica influyó mucho, en el momento del default estábamos construyendo 40 mil metros cuadrados. Tenía personal propio, pero actualmente cambié y le doy el gerenciamiento a mis propias obras”.

 

El aporte de Construya

Ante la pregunta sobre el aporte que realiza Construya a las empresas, Saulino no duda en afirmar “que nos aporta confianza a los compradores y a los inversores. Tiene un grupo de empresas importantes, de las mejores de la Argentina. Me parece interesante el servicio que ofrece, el certificado de calidad, el cartel de obra. Sirve, incluso para una obra de terceros, el inversor siente que uno arma algo importante que lo jerarquiza como empresa. Por ejemplo, el caso del edificio de Bariloche, que se están vendiendo los departamentos sin siquiera ponerlos en venta”.
Acerca del Certificado de Calidad, el entrevistado subraya que “ayuda mucho tener un apoyo así, es que a veces la gente se equivoca y piensa mal ya que no conoce este ambiente; entonces con la garantía que te dan de respaldo las empresas contribuye a cerrar la confianza más rápido y suma valor”.
En 1994 Saulino realiza la primera de las 25 torres que construyó y actualmente tiene tres obras que se realizan en Caballito en la calle Pumacahua 361; en Bariloche, Moreno 261 y en Olivos, Rosales 2720, las tres tienen gestionado el certificado de calidad que ofrece Construya con los líderes.

 
 
 
Para finalizar, se atreve a aconsejar a los que recién se inician en esta profesión: 'el que empieza en esto se tiene que foguear mucho con la obra, sino nunca va a aprender, ni en la mejor facultad; tiene que tener mucha obra, los jóvenes de hoy son computadora y calculadora, pero no piensan y se equivocan estrepitosamente. Mi experiencia me dice cuando metros y toneladas de hierro lleva una obra, y uno se pone a computar y estuve más cerca yo que el computista, lo digo con humildad. Una persona joven dice: me dio 10 mil, y luego dice no, me dio mil, quiere decir que para él es lo mismo mil que diez mil, y yo sé que se va a equivocar'. Es palabra de Saulino.