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Informe Construya Nro. 143 - Enero 2015

 

Nota Técnica

MORTEROS: LA IMPORTANCIA DE LA CAL

 

Al momento de iniciar una construcción, se debe poner especial cuidado tanto en la elección de los materiales como en su aplicación, atendiendo a las necesidades específicas de cada caso, ya que los requerimientos no siempre son los mismos. Estos requisitos no deben ser subestimados. Una característica básica que se utiliza habitualmente como criterio de selección de los materiales es su resistencia a la compresión, dado que ésta es relativamente fácil de medir y de relacionar con otras propiedades.
Sin embargo, en el caso de los morteros, ya se utilicen para colocación de mampuestos como para revoques, la propiedad más importante es su adherencia. Es el mortero el que provee la adherencia entre los mampuestos (bloques, ladrillos, etc.), unificando la pared como un sistema, otorgándole resistencia y sellándola contra la penetración de humedad.
La fuerza y la extensión de la adherencia dependen de muchas variables, pero lo fundamental es que haya un completo e íntimo contacto entre el mortero y el mampuesto. La trabajabilidad del mortero es la que determina la facilidad con la que se extiende y cubre las superficies. Un mortero “trabajable” es aquel que es plástico, puede esparcirse fácilmente con la cuchara y se adhiere sin inconvenientes a las superficies verticales.

Otra característica de los morteros, íntimamente relacionada con la trabajabilidad, es la capacidad de retención de agua. Es decir, la habilidad del mortero para mantener su plasticidad en contacto con materiales absorbentes, de manera tal que el albañil pueda alinear y nivelar los mampuestos sin romper la adherencia. Un mortero con alta retención de agua impide que los mampuestos absorban demasiado líquido, manteniendo la humedad para un apropiado curado. Por el contrario, los morteros con baja retención producen exudación: el agua, en su camino hacia la superficie del mortero, forma capilares creando una fina capa líquida entre el mortero y el mampuesto, lo que disminuye sustancialmente la fuerza de adherencia.
De todos los componentes que intervienen en la preparación de los morteros, es la cal, sin lugar a dudas, el elemento que le da a la mezcla la necesaria trabajabilidad y la importante capacidad de retención de agua.
Un mortero con cal retiene la humedad por más tiempo, lo cual permite que finalice el ciclo de fraguado de la mezcla, asegurando su calidad. Al no existir agua libre en la superficie, la nueva hilada entra en contacto íntimo con el mortero, logrando tanto una óptima adherencia como una inmejorable resistencia y la impermeabilidad del muro final.
Además, los morteros con cal poseen la capacidad de deformarse plásticamente, lo que les permite absorber la contracción generada por la retracción hidráulica del cemento, reduciendo de esta manera las microfisuras que dan origen a las filtraciones de agua.

 
Entre las numerosas ventajas que presentan los morteros con cal también se encuentran el mejoramiento de la productividad de la mano de obra, debido a su mejor plasticidad, y la disminución de las pérdidas por endurecimiento de la mezcla.
Además, gracias al proceso de absorción de CO2 del ambiente (recarbonatación), la cal produce un autocurado de las microfisuras y restringe la eflorescencia, al evitar el paso del agua dentro de la superficie. Los morteros con cal son también altamente resistentes a los ciclos de hielo y deshielo, lo cual ha quedado demostrado en la duración de muchos edificios coloniales de todo el mundo. El reducido tamaño de las partículas de la cal permite que el mortero sea más denso y más impermeable, y provea una mejor terminación.
Por el contrario, un mortero sin cal produce exudación y formación de capilares, debido a su baja capacidad de retención de agua. Al no haber un contacto íntimo entre la mezcla y el ladrillo, la adherencia es menor y, por consiguiente, el muro final es menos resistente. Además, los capilares y el espacio que queda entre la mezcla y el ladrillo al evaporarse el agua atentan contra la impermeabilidad de la pared.
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