Noticias

Construya Noticias Nº 1

 

Arquitectos Argentinos: Enrique García Espil

 

Un arquitecto que fue parte de la transformación de Buenos Aires

 
Cerca de cumplir 54 años, Enrique García Espil lleva casi 30 en la profesión; Fue Secretario de Planeamiento Porteño a lo largo de 5 años; Titular de cátedra en la FADU-UBA, hoy trabaja en la constructora LEQ junto a sus 3 socios ingenieros; su visión de la arquitectura.
 

Si hay un profesional que puede hablar con conocimiento de causa acerca de la arquitectura de nuestra ciudad, ése es Enrique García Espil, es que su experiencia de casi un lustro al frente de la Secretaría de Planeamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, da testimonio de ello. Pero Espil empezó en la profesión mucho tiempo antes de recibirse en 1977.

“Ya en primer año de la facultad estaba trabajando en estudios grandes, medianos y haciendo obras. Antes de recibirme me asocié con 3 ingenieros, algo no tan común en ese entonces. Hoy seguimos trabajando juntos después de 30 años como empresa Constructora LEQ, sigla que se identifica con Lanús, Espil y Quiroga, y Diego Gazcón se sumó después”, acota el arquitecto.

 
Empezaron haciendo reformas, remodelaciones, hasta que adquirieron un terreno, realizaron los planos y vendieron un edificio en la calle Sinclair de 5 pisos en 1978. “Luego participamos de mucha obra privada y pública, redes de gas, 3 escuelas rurales, barrios de viviendas en la Provincia de Buenos Aires, Y recién salidos de la facultad nos ofrecieron hacer la ampliación de la Escuela Argentina Modelo, 3 pisos”, comenta con algo de nostalgia.

Pero la actualidad, luego del paso por la función pública, no está muy alejada de los comienzos, obras, obras y más obras. Mucho trabajo en simultáneo. “Estamos construyendo, dos torres en San Isidro, dos edificios de vivienda, una casa en Nordelta, un colegio en Garín. También hicimos la planta impresora AGR en Pompeya, asociados con Caputo la planta de Barracas de La Nación.
 
 
Simultáneamente García Espil daba clases en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-UBA), hoy es titular de Planificación Urbana y Adjunto de Proyecto Urbano, y junto a un grupo de alumnos gana el primer premio de Puerto Madero, y luego es contratado por la Municipalidad Porteña en 1992 para diseñar el Plan Maestro de Madero, “la obra más grande que se hizo en la Argentina con 170 hectáreas, hubo tres primeros premios y 3 equipos para hacer el plan, el proyecto urbano, calles, manzanas, las volumetrías, etc. Luego en 1996 ingreso en la función pública en el Gobierno de De la Rúa en la Secretaría de Planeamiento Urbano y un año después asumo la secretaría”, subraya.
 
 
Ingresa en el primer Gobierno Porteño elegido por la gente, la ciudad pasaba a ser autónoma. “Se retomaron las obras y se ampliaron los subtes, se hizo la recuperación de Buenos Aires y el Río, eran más de 100 hectáreas de parque público sobre la costa, se urbanizaron las villas y se controlaron las inundaciones. Se terminaron las obras del Abasto, había que ordenar el código de Planeamiento y se hizo, se armó el Plan Urbano Ambiental y hoy sin estar aprobado, se están haciendo las cosas que el plan proponía, como el Corredor Verde del Oeste.

'Nuestra ciudad -continúa- desde hace 300 años creció muy poco. A fines del siglo XIX y del XX se hizo todo lo que se usa ahora, agua, luz, apertura de calles, alumbrado público, plazas, en 1916 se inaugura la primera línea de subte, si hubiésemos seguido hoy Buenos Aires no tendría problemas, pero disminuyó la inversión en infraestructura, y si hoy no se invierte en serio las cosas no se van a resolver. Ésta es una de las grandes ciudades del mundo, que tiene que construir viviendas para la gente, las soluciones son posibles, debemos recuperar la mentalidad de hacer ciudad”.
 
 
Uno de los temas más recurrentes en los arquitectos jóvenes y de los otros es la limitación que ofrece el Código de Planeamiento Urbano, García Espil, que participó de la reforma del mismo, responde: “si uno es estricto en la definición, un código siempre es una lista de restricciones, éste que existe busca mantener una cierta forma en la ciudad, la reforma fue ordenar el texto. Los usos y actividades tienen un criterio anterior, hoy cuanta más mezcla se hace mejor, siempre respetando la convivencia. Yo creo que debería eliminarse el FOT, la línea de frente, la de fondo y la de altura es la misma para toda la cuadra, es la mejor manera de hacer ciudad.

Acerca de los jóvenes y la arquitectura, el ex funcionario y actual Vicepresidente del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) dice: “ellos hoy tienen muchas posibilidades de trabajo, en estudios grandes y donde quieran empezar a hacer cosas. De la facultad salen con mejor formación para diseñar que para construir, la experiencia de obra es bueno que la hagan de entrada”.
 
Y finaliza comentando su conocimiento de Construya: “sabía de la existencia de ustedes, y me parece que la calidad y la seguridad son fundamentales en la construcción y la certificación es un buen paso. Además se trata de empresas de primera línea, son materiales que nosotros usamos permanentemente en nuestras obras”.