Noticias

Construya Noticias Nº 2

 

Arquitectos Argentinos: Fernando Bustillo

 

Bustillo, tradición en la arquitectura con vuelo propio

 
El arquitecto Fernando Bustillo es el nieto del gran Alejandro Bustillo, quien hizo el Banco Nación, el Casino de Mar del Plata y el Hotel Llao Llao en Bariloche; se unió al Estudio Bustillo en 1976, hoy preside el mismo y triunfa en la profesión con diversas obras en Argentina y en el exterior.
 

El reconocido Alejandro Bustillo tuvo varios hijos, uno de los cuales fue Jorge, arquitecto y autor de varias obras en estancias argentinas. 'Diría que fue mejor que Alejandro, salvo que mi padre hizo arquitectura por hobby, no vivió de ella sino del campo. Yo le rendí culto a la arquitectura tradicional a esa escuela clásica', afirma Fernando Bustillo que preside el Estudio que lleva su apellido desde uno de los rincones de su lugar de trabajo en la avenida Córdoba.

Hasta hoy son tres generaciones de Arquitectos Bustillo que trabajan para enriquecer nuestro patrimonio arquitectónico. El estudio se inicia en 1915 con Alejandro que vivió entre 1889 y 1982 y realizó entre sus obras más destacadas el edificio Central del Banco Nación en Plaza de Mayo, el conjunto Hotel-Casino Provincial de Mar del Plata y el Hotel Llao-Llao en Bariloche. En 1938 Jorge Bustillo, que nació en 1918 y murió en 1979 se incorpora al estudio y sus obras más renombradas son las estancias El Fortín, Los Chañares, Cerrillada, El Carmen.

 

El pensamiento de Fernando Bustillo se resume así: 'uno tiene el deber de crear y generar lugares donde la Belleza transmita placer y tranquilidad a quienes perciben el espacio por usted construido. Esa es la misión del Arquitecto..., crear y materializar lugares Bellos para que disfruten otros..., no importa quien sea o cuan importante se crea; ... me refiero al hombre común simple y sencillo..., a usted, a mi, al otro que esta de paso y contempla o vive - Simplemente-, el mismo espacio de nuestra propia vida'.

Por ejemplo, 'los edificios de Alejandro Bustillo pertenecieron a todos, están en armonía con el lugar, simbolizan la estética de ese lugar que los representa, uno en su casa necesita de las cosas emblemáticas. Cuando se demuelen edificios históricos en la ciudad están matando la propia historia'. Y enseguida se mete en la Ciudad de Buenos Aires, y manifiesta abiertamente su disconformidad, 'no han respetado la armonía, muchos arquitectos que son constructores han destruido la ciudad, yo no quiero torres en San Telmo, quiero que toda la ciudad sea San Telmo, y no digo que las torres no deban existir sino que debe haber un sector de la ciudad futurista pero con sus límites. La belleza de la ciudad está en los grandes parques que hizo Thays, en la Avenida de Mayo, en Recoleta, es una belleza compartida por todos'. 

 

Bustillo deja, además, otros conceptos muy interesantes. 'A la gente le cuesta soñar, tiene miedo de emprender. Lo apasionante es que está todo por hacerse, veo una generación expectante a ocupar un espacio necesario, pero también veo que a los de mi generación le interesa sólo la rentabilidad. Acá falta visión y cultura, los countries son todas casas iguales, no hemos generado estilos porque siempre miramos más afuera que adentro'.

Acerca de los arquitectos del exterior que más admira, menciona al japonés Tadeo Ando, al brasileño Federico Niemeyer, 'tienen su arte, su poesía'. Sobre los argentinos es crítico aunque rescata la personalidad de Clorindo Testa'. 

 
 

Acerca de sus comienzos en la arquitectura, rápidamente asoman los recuerdos. 'Siempre estuve al lado del tablero de mi padre y de mi abuelo, con quien era muy compinche. Cuando me estaba por recibir llaman a Alejandro, que tenía 90 años, para reciclar la embajada de Perú en la avenida Libertador. Me pidió que lo ayudara y me daba las órdenes desde su casa, ya que no podía desplazarse, aprendí muchísimo, era a comienzos de la década del 80. Luego hice muchas reformas en departamentos, casas en el campo, siempre tuve varios encargos y la gente veía que me concentraba mucho en lo que hacía. Hoy se mal documentan las obras y para trabajar bien, tenés que pagar bien, trabajar con buenos equipos que es un tarea simple pero no fácil. Quienes colaboren en el proyecto deben sentir el mismo desafío y las ganas que uno siente, eso es clave, es la base del éxito'. 

Sobre el tipo de trabajo que desarrolla en su estudio subraya: 'tenemos muchos clientes extranjeros, a ellos les fascina vivir a la intemperie, y no comprenden que nosotros vivamos encerrados, aman el campo argentino y buscan esas casas tipo ranchos con sus galerías, destacan nuestra sencillez, contemplar una tarde y una caída de sol. El primer pedido grande que tuve  fue un haras de cría de caballos en Arrecifes, empezamos con 1600 metros cuadrados y terminamos en 5400 metros, es semejante a varios edificios'. 

 
 
 

A medida que transcurre la nota, devela más secretos. 'Nunca estoy conforme con lo que hago, y lo que más me gusta es lo que estoy por hacer, es un inconformismo permanente que por ahi lo sufre la gente que está a mi alrededor' y destaca la Casa Pimms, Atalaya, y otros proyectos en Alemania.

'Me gusta salir de lo que hago, buscar la estética y conversar con mi hijo que estudia arquitectura y hablar de estilos. Cuando yo muera el estudio lo va a seguir él y quiero que se sigan haciendo cosas buenas y lindas. Mi abuelo fue mi tutor, y un hijo busca un tutor, me encanta que vea Le Corbusier, que no se olvide que existe Europa. Pero para el que está en la vanguardia Alejandro Bustillo no existe, no hizo nada revolucionario.

Y revela detalles de la opinión de Alejandro sobre Le Corbusier. Mi abuelo decía: 'Le Corbusier, escribe muy bien pero hace mamarrachos', sin embargo, considera Fernando, revolucionó la arquitectura y dio respuesta a un mundo nuevo' . 

 

Sobre Construya dice: 'el objetivo de ustedes me parece muy bueno, me parece importante tener a las empresas como supervisores de los materiales de obra, está bien el control in situ, cuando alquien controla es diferente. Y la gente es muy de consumir marcas, y la fuerza de los líderes favorece. Además de garantizar el buen uso de los productos, el control ayuda a cuidar la calidad y obliga al otro a ser más cuidadoso. La idea es excelente y si encima ahora lo aplican en un proyecto común por el país es inmejorable'.

Para finalizar les habla a los que recién comienzan. 'Nunca dejen de soñar, de trabajar esos sueños, hay que superar los miedos, si se sienten fuertes para hacerse solos adelante, pero que sepan que la construcción es tarea de equipos, si uno es líder su principal cualidad debe ser la entrega al servicio de los demás, haga lo que haga. Y trabajen con afán de perfección, que nunca se conformen, siempre se puede dar más y mejor'.

Final de la entrevista, no hay nada más que agregar ya lo dijo todo Bustillo, fiel a los mismos principios, valores filosóficos y estéticos de la tradición clásica.