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Construya Noticias Nº 5

 

Arquitectos Argentinos: Mario Roberto Álvarez

 

 


'Elegí la arquitectura por vocación y creo que no me equivoqué'

 
El prestigioso arquitecto argentino habla de todo; de Buenos Aires, de su propia historia, de sus comienzos; también se refiere a sus obras, a sus colegas y a los próximos proyectos.
 

Decir Mario Roberto Álvarez es hablar de arquitectura argentina, de la buena, de la de calidad, del Teatro San Martín, del Edificio de Somisa, de IBM y de tantas obras, de un gran profesional que ronda los 3 millones de metros cuadrados construidos. De alguien que eligió su profesión por vocación y que fue apoyado incondicionalmente por su padres, a los cuales está por demás agradecido.

Nacido en 1913 éste es nuestro diálogo con él:

'Elegí la arquitectura por vocación, como era un buen alumno en el colegio muchos me decían que estudiara otra cosa, pero mis padres me apoyaron incondicionalmente. Me atraía el deseo de crear espacios, volúmenes, tenía tendencia a crear', dice Álvarez desde su estudio de la calle Solís.

'Creo que no me equivoqué -afirma-, hice quedar bien a mis padres que confiaron en mi, a los cuales les debo tanto, me inculcaron todo lo bueno que debe ser y a afrontar las dificultades en la vida, a no ser superficial, y a tratar de hacer las cosas muy bien para que salgan bien'.

 

Una de las primeras preguntas que nos surgen y a su vez nos llama la atención es porqué no se dedicó a enseñar. La respuesta fue: 'fui presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Arquitectura y criticaba a los profesores que en esa época enseñaban mirando el reloj para irse a su estudio. No tenía muchos medios y me dediqué directamente a este estudio, hoy, dicen los colegas, uno de los más importantes de Sudamérica'. Es cierto lo que dice el arquitecto Álvarez, sus colegas lo eligieron en la encuesta de Clarín Arquitectura como el mejor estudio de la Argentina.

Sobre su primera obra dice: 'fue el Sanatorio de la Corporación Médica de San Martín, lo hicimos por concurso que ganamos con otros 3 colegas ingenieros, era en 1937, fue una obra pequeña. A la hora de mencionar sus referentes en la arquitectura, destaca: 'cuando estudiaba en la facultad compraba revistas extranjeras y veía que fuera del país se hacía una arquitectura diferente y tenía como referentes a grandes arquitectos extranjeros, conseguí con Lavalle Cobo traer al país al primer arquitecto que utilizó el hormigón armado en una obra, Auguste Perret, fue un buen referente en lo posterior'.

 

Álvarez trabajaba mientras estudiaba y pasaba horas en la biblioteca estudiando y capacitándose. Era escribiente en el Colegio Nacional Buenos Aires, donde egresó obteniendo la medalla de oro, logro que repetiría luego de recibirse de arquitecto en la UBA con el promedio más alto. Por ello tuvo la oportunidad de viajar a Europa por un año y entrevistarse con grandes arquitectos: 'Jacobsen, Boudoin, Marcello Piacentini, el arquitecto de Il Duce Mussollini, con Albert Speer, el de Hitler, con Erich Mendelson. También destaco al arquitecto Fermín Bereterbide entre nosotros'.

Sobre otro gran referente de nuestra arquitectura, Clorindo Testa, Mario Roberto comenta: 'Es académico conmigo en Bellas Artes, es 10 años menor, arquitecto artista que hace una arquitectura que algunos llaman pintoresca, mi arquitectura es más sobria, menos llamativa, racionalista, funcionalista, soy un cumplidor de los preceptos de Vitrubio, que funcione y esté bien construido'. A César Pelli, con el que trabajó construyendo el Edificio República, lo define como un buen arquitecto, 'a su capacidad de proyectar y la calidad de lo que hace se le suma la habilidad de no dirigir sus obras'. 

 
 

Consultado sobre cuál fue su mejor obra, contesta: 'en distintas épocas hice lo mejor que pude, el Teatro San Martín, el edificio de Somisa, IBM, la Torre Le Parc, fueron en alguna medida ejemplos que a pesar del tiempo permanecen vigentes. Cuando veo esas obras siento a la vez satisfacción y pena cuando observo que los modifican mucho sin permiso y según el colega de turno. Siempre me he ofrecido ad honorem para modificar lo que he hecho, por eso a veces me dan ganas de no volver a verla. Nunca fueron obras llamativas, mi pretensión es que perduren'.

De la próxima obra dice que va a ser parecida a las otras, con valores similares y bien estudiada. 'La tengo en mente pero por cábala se las comento cuando esté empezada'. A un profesional de la trayectoria y el reconocimiento de Álvarez, le falta hacer algo?. 'Difícil decir algo, puede haber muchas cosas, uno de los temas más difíciles sería una iglesia, en un momento estuve por hacer una en Avellaneda, allí estaba el que luego fue el Cardenal Quarracino, pero él quería una iglesia gótica y la nuestra era contemporánea y la desechó. Cuando retiré los planos le dije que vivía arquitectónicamente equivocado, hoy la religión hace iglesias contemporáneas, él guardó un respetuoso silencio. Sólo conseguí que la Iglesia no fuera gótica y sí contemporánea pero no la hice yo'.

Álvarez define a la arquitectura: 'es algo muy difícil, que consiste en crear un espacio, en mi opinión, con la menor cantidad de elementos posibles, que funcione bien, que perdure y que sea flexible'.

 
 

De Buenos Aires afirma que 'es una linda ciudad, española en algunos lugares y afrancesada en otros, que tiene problemas urbanísticos pendientes, que tiene villas miseria que erradicar, inundaciones que resolver, falencias en escuelas y hospitales, que no ha resuelto el problema de los subtes que debieran llegar todos hasta la General Paz. Es una mezcla que hoy en día los buenos arquitectos contemporáneos van valorizando en su expresión exterior. Le faltan espacios verdes, árboles y resolver el problema del estacionamiento'. Además criticó la manera en que se va a hacer la Autopista Ribereña.

También le preguntamos por la medida del Gobierno Porteño y la construcción de torres. 'Es una medida que, entiendo no ha merecido un estudio profundo, me impresiona como algo que no va a prosperar, tiene más de política que de urbanística, mientras las instalaciones de agua, gas, luz, etc funcionen no veo porqué debe limitarse la construcción de edificios en altura'.

Inmediatamente pasamos a la ciudad ideal, es una ilusión?. 'No sé como estará ahora pero en su momento conocí la capital de Australia, Camberra, se hizo en un concurso de 1911 y se desarrolló de acuerdo a lo planeado, ignoro si hoy en día es una ciudad ideal. No creo que exista la ciudad ideal tomando como objetivo que todo sea perfecto. Luego se refiere al Código de Planeamiento: 'hay que actualizarlo, no se puede cambiar arbitrariamente de la noche a la mañana, debería ser estudiado con tiempo y si cabe modificarlo, hacerlo pero no con medidas retroactivas e inconsultas'.  

 

Sobre los arquitectos jóvenes de nuestro país, sostiene que hay una pléyade de muy buenos profesionales y que la arquitectura argentina es muy buena. 'Mis socios son mis sucesores, el arquitecto Kopiloff, Rivanera, Bernabó, Sabatini, y mi hijo Mario Roberto. Tengo un sólo nieto y deseo que elija lo que quiera ser'.

A la hora de hablar de la calidad en la construcción, subraya 'hoy se está construyendo mejor, durante cierto lapso se hacía con poca calidad'. Y ratificando la tarea de Construya, explica que 'debe haber un certificado, que sirva para asegurar la calidad del producto. Creo que debería haber control de resultante exterior, para que no se hagan adefesios en lugar de edificios, por ejemplo en Nueva York existe una comisión de admisión y aprobación. La ciudad, que es de todos, no merece tener caprichos arquitectónicos'.

Del reconocimiento que le brindan sus colegas dice que está sorprendido, en la encuesta de Clarín por segundo año consecutivo fue elegido el mejor estudio. 'Estoy sorprendido por ser en vida reconocido por mis colegas, nunca aspiré a eso, pero tuve una línea de conducta por 70 años, hacer siempre lo mismo con cierta suerte y discretos resultados. 2 veces me ofrecieron trabajar en Estados Unidos, pero las rechacé y me quedé en mi país, con mi familia, mis amigos, mi club y mi barrio'.

 

De las ciudades que admira, 'además de París, que nadie discute, Estocolmo tuvo la habilidad de cumplir con las normas urbanísticas de limitar su crecimiento, su expansión la realiza con ciudades satélites que están unidas a la capital, con subtes y que para ser independientes tienen hasta producción atómica'.

Aunque líneas arriba nos cuenta que por cábala no habla de sus próximas obras, sobre el final de la nota, aunque algo reticente, suelta algo de información: 'estamos haciendo varios edificios de departamentos y oficinas, en Buenos Aires, Rosario y en Punte del Este'. 

 
 

El tiempo de la entrevista se termina, por eso Álvarez le habla a los jóvenes que recién transitan sus primeros pasos en la arquitectura. 'Tienen que estudiar todo lo que se pueda, no retacear esfuerzo alguno y si es posible trabajar en algún momento de la carrera o recién recibido en un estudio para hacer un aprendizaje, esto en muchas partes del mundo es obligatorio para recibir el título'.

Final de la nota con un maestro. ¿Casa o edificio?, 'lo más difícil es hacer una casa más que un edificio, me divierte encarar las dos cosas pero es mucho más difícil es hacer una vivienda 10 puntos'.