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Construya Noticias Nº 10

 

Arquitectos Argentinos: Emilio Rivoira

 

 


'En la arquitectura nos interesa mucho el proceso en sí mismo, no nos importan los rótulos' 

 
Emilio Rivoira es uno de los socios del estudio Hampton-Rivoira; el calificado arquitecto se refiere a la ciudad, a sus referentes y brinda su visión de la calidad en la construcción. Interesantes conceptos de una opinión profesional y de prestigio. 
 

El arquitecto Emilio Rivoira nos recibe en su estudio de la calle Honduras, barrio de Palermo hoy SOHO, caro a sus afectos, allí vive, fue pionero, desde hace más de 20 años y lugar de trascendentes trabajos (Bar El Taller de la Plaza Cortázar) realizados junto a su socio Jorge Hampton.

Con Hampton comparten un pensamiento común desde la época de estudiantes en la Facultad de Arquitectura de la UBA. Entre sus actividades destacadas Rivoira se desempeñó como consultor en la OEA (Organización de Estados Americanos) y participó del plan de desarrollo turístico de las ciudades de Sucre y Potosí en Bolivia, el Plan de nuevas atracciones de Barbados y misiones técnicas en Brasil, EE.UU y Argentina.

'Después de 20 años Hampton-Rivoira es uno. Ambos hicimos experiencias en el exterior, Jorge en Inglaterra y África y tuvimos experiencias de trabajo conjunto en la Facultad en un taller vertical. Nos junta la ideología sobre la profesión, los puntos comunes entre nosotros y nuestras ideas', destaca Rivoira. 

 

Se nota que para Rivoira, Palermo Viejo es su lugar y así lo expresa: 'me vine a vivir en 1982, teníamos el estudio acá, descubrimos esta situación de un barrio de baja densidad, con un atractivo en sus pasajes, la buena conectividad con el centro, la cercanía del subte. Palermo empezaba a ser nuestro lugar de trabajo, realizamos la remodelación del Bar El Taller en 1984. El estudio lo armamos en 1985. Con Jorge tuvimos participación a escala, e hicimos intervenciones en escala de recuperación urbana, con un resultado bastante ecológico. Recuperar materiales para volver a utilizarlos es altamente recomendable desde el punto de vista sustentable'.

El Estudio Hampton-Rivoira hizo trabajos en el Paseo Público de la banquina de Puerto Madero, allí nos cruzamos con un estudio norteamericano KPF (Kohn, Pedersen, Fox) e hicimos la Torre de Telecom. 'Nos interesa mucho, dentro de un determinado campo de ideas, el proceso en sí mismo que las componentes arquitectónicas de visuales. Esto naturalmente le da interés al resultado, la búsqueda de que nuestra arquitectura sea interesante, siempre producto de un proceso atractivo. No nos interesa lo estilístico', subraya Emilio.    

 

Este prestigioso arquitecto define a su estudio: 'no hacemos arquitectura moderna, nos interesa la arquitectura natural, tecnológicamente posible y socialmente confiable y eficaz. No importan los rótulos'.

De la arquitectura de nuestro país, refiere: 'es un momento interesante, seguimos estando en el tercer mundo globalizado. Tratamos de ser realistas en el uso de la tecnología. Nos entusiasma apoyar la arquitectura sustentable. Foster, Renzo Piano. Tenemos que encontrar desde lo sustentable situaciones obvias, que no serán tan atractivas. Acá no se puede hacer lo mismo que en China. Lo peor es el camino intermedio. Nos gusta la sensatez, que también compartimos con nuestros asociados, Cristian Carnicero, el arquitecto Lombardi. También nos interesa el proceso íntimo, trabajar con una actitud libre. Nos dio buenos frutos ser flexibles y manejamos con criterio la diversidad y la proactividad. Somos proactivos, el proceso de trabajo debe estar adelante de las incertidumbres y los conflictos'.

'Luego es importante -sigue Rivoira- la versatilidad y la flexibilidad, hicimos distintas escalas de trabajo, oficinas de Bank Boston, Microsoft. El boom de la arquitectura de vivienda no nos tocó, no hemos quedado etiquetados en el tema de la construcción de torres, pero hemos hecho para IRSA cerca de Paseo Alcorta un conjunto de viviendas. Hoy estamos trabajando en la manzana jesuítica del Colegio Del Salvador, allí haremos una torre de 10 pisos para oficinas, tomamos el plan master de toda la manzana, desarrollo, proyecto y dirección. En el tema hotelero estamos haciendo la ampliación de 50 suites en el Hotel Llao Llao, el Spa del Alvear y tenemos un proyecto de hotel en Puerto Madryn, donde ganamos un concurso para hacer el frente costero'.  

 
 

Porqué Rivoira estudió arquitectura, dice: 'con el último año del secundario hice el ingreso a Medicina, mi padre era médico y mi madre artista plástica. Me hice un test vocacional por el colegio que daba una buena cantidad de componentes relacioenados con lo artístico. Luego hice el ingreso a arquitectura, tenía una influencia del entorno, mi padrino-tío era arquitecto. Aunque el tema de la literatura y el cine me hubiera gustado'.

Sobre el tema de los referentes, cuenta: 'en el ámbito internacional me gustan Renzo Piano y Álvaro Siza, Piano desde una actitud racional y sensata, con más investigación, es un arquitecto que surge del contexto natural y cultural que él se propone. Siza muy metido en la arquitectura de masa, con una riqueza que supera su estilo. Es que me gusta la arquitectura en la que el autor se desdibuja, como el actor en una obra, me gusta ver la obra no al actor. No nos interesa creer en el Olimpo'.

Emilio Rivoira es el actual Vicepresidente Segundo del CPAU (Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo), desde allí se interesan por el tema de la calidad en la construcción al igual que Construya. Su opinión de nuestra tarea y de la calidad expresa: 'me parece que con criterio moderno, todas las instancias que signifiquen criterios afines, empresas que se juntan y complementan es por definición positivo. Hay que generar situaciones de calidad que superen el hecho de vender, es mejor la certifiación de calidad de 14 empresas que de una sola'.

 
 

De la ciudad de Buenos Aires opina: 'en sí me parece fantástica, justamente por la diversidad como valor, y eso es bueno. Está pasando por un momento de situaciones interesantes, desde la recuperación del espacio público. Es que la ciudad te gusta porque te gusta el espacio público, los objetos arquitectónicos pueden o no tener interés. El mantenimiento y la creatividad de un buen espacio público es la riqueza de la ciudad. La presencia de edificios es un aporte a la cultura. Hay algo que nos hace muy bien que es el turismo, que ve con buenos ojos a Buenos Aires, le gusta su espacio, la diversidad de Puerto Madero, San Telmo, Palermo, es la identidad de nuestra ciudad'.

Respecto del Código de Planeamiento y el tema de la construcción de torres y las medidas del gobierno Porteño, Rivoira dice; 'es un momento riesgoso, siempre hay que atender la voz del ciudadano, pero hay que tener estrategias para poder contestarle con argumentos, los corralitos urbanísticos son gravísimos. Acá hay un Plan Urbano Ambiental aprobado por audiencia pública pero no por la Legislatura, que ya hubiese cambiado dos veces. Esta ciudad tiene muchas asignaturas pendientes, pero tiene una identidad consolidada y hay que revisar las asignaturas pendientes del planeamiento'.

 

Opinión autorizada para brindar un sano consejo a los que recién se inician, Rivoira relata, 'siempre pensé que la Facultad es informativa, el que se forma es uno, no es formativa. A Renzo Piano la facultad lo informó pero fue a él al que le preocupó formarse. Eso es lo que deben buscar y descubrir, la formación, además de ser informados. Hoy las carreras están más diversificadas, la inserción profesional es diferente, se está desarticulando el Olimpo. La Facultad antes formaba Solsonas, Clorindos, Mario Roberto Álvarez, hoy es distinto. En el Estado, el arquitecto avanzó con cosas que hacía el ingeniero, todas las obras públicas la dominan los arquitectos, que también se encargan del campo de gerenciamiento de la construcción, en nuestra profesión hay una gran cantidad de formas de trabajo muy dignas'.

 
 

Sobre el final de la entrevista nos cuenta dos obras que admira, de principios de los 60´, una es el Whitney Museum de Marcel Royale y la Four Foundation de Kevin Roche, aunque menciona el magnífico Parque Güell de Antoni Gaudí en Barcelona, y la obra de Enric Miralles de la reconversión del Mercado de Santa Caterina.