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Construya Noticias Nº 11

 

Arquitectos Argentinos: Ricardo Blanco

 

 



'Diseño es hacer hacer'

 
Ricardo Blanco es arquitecto y se desempeña en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, fue Director del Área de Proyecto Objetual, ex Director de la carrera de Diseño Industrial y es Profesor de la misma, siendo a su vez Director y docente de la carrera de Posgrado Diseño de Mobiliario. También es Curador de la Sección de Diseño del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, y fue nombrado Académico de Número en la Academia Nacional de Bellas Artes. 
 

El estudio de la calle Bolívar y San Juan habla de Ricardo Blanco, del artista, del creativo, del inventor, del diseñador, del personaje que traspasó la arquitectura para adentrarse en el fascinante mundo del diseño y de las sillas, su pasión al límite de ser definido por Juan Andralis, su amigo como sillópata.

Ricardo Blanco nos recibe en su lugar de trabajo, y nos sentamos en dos sillas diseñadas por él. Recibido de arquitecto, profesión que casi pasó al olvido pero que no echa de menos, en 1967 en la UBA, siguió la carrera por una cuestión familiar. 'Me interesaban las bellas artes, pero haciendo esta carrera estaba relacionado con la gente del arte, me gustaba la escultura, pensé en el diseño y lo primero que hice fueron joyas, bijou, los pensaba, diseñaba y se los pasaba al artesano, porque diseño es hacer hacer, mandar a hacer las cosas y ahí tomé el patrón de enseñanza del diseño'.

'Las diferencias en los oficios esxisten, el diseñador presta un servicio a la comunidad, hace el objeto que se tiene que usar, en cambio, al artesano nadie le pide nada, es algo que tiene que ver con la expresión personal y la arquitectura es un convenio entre dos partes, entre el arquitecto y el dueño, y la ciudad lo sufre o disfruta según los resultados'.
  

 

Dice Blanco: 'a mi me interesaban los muebles, lo más cerca del entrenamiento arquitectónico. Pese a todo hice 10 casas y apenas terminé la facultad, dos edificios, uno en la calle Libertad y otro en Humberto 1º; me gusta la dirección de obra pero no la coordinación, es que estoy demasiado entrenado en el diseño, puedo imaginar hoy una silla y mañana verla, no lo puedo hacer con un edificio. La arquitectura es compleja de llevar adelante. Después de recibido empecé a trabajar en Stillka, diseñé mucho'.

Pasamos rápidamente a dialogar acerca de su pasión: la silla. 'La metodología del diseño de sillas tiene características muy particulares, la silla es un clásico. Es todo estructura, todo sirve; en el diseño industrial hay un componente que es la carcaza, en la silla no existe eso. La primera que hice fue un prototipo de varillas, admiraba la BKF (Bonet, Kurchan, Ferrari Hardoy), la W de Janello'.    

 

Ricardo Blanco lleva 40 años de docencia, de diseño industrial, pasó por varias universidades, La Plata, Mar del Plata, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires. Es el creador del Posgrado de Diseño de Mobiliario. Durante este mes se presentará mediante 4 charlas el Posgrado de DIPA (Diseño de Productos para la Arquitectura), de un año de duración, pensado para arquitectos, diseñadores, ingenieros.

'Nunca dí trabajos prácticos de elementos que tuvieran que ver con la arquitectura, quise darle entidad al diseño industrial. Yo no me preocupé de lograr una silla perfecta, cada uno tiene una zona de valor', explica este prestigioso y verdadero artista argentino, que ya lleva más de 250 productos de su creación entre sillas y sillones. 'Lo mejor es que siempre es la última la que más me entusiasma, siempre estoy haciendo alguna, es que tengo facilidad para ello'.

Blanco explica que dibuja todo 1 en 1, 'el gesto de hacerlo ya opera en mi cuerpo, hay sillas que me imagino sentado, no tienen una medida exacta. Es todo un universo pero siempre se descubren cosas y el método de pensar una, varía, a veces desde el punto de vista gráfico, otras lo tengo todo en la cabeza y sólo resta dibujarlo', sostiene.   

 
 

Cuenta que le gustaba Janello, 'fui alumno de él, tuve referentes clásicos internacionales, Charles Eames, las cosas que él hacía, no las podía hacer, Mario Bellini, cuyos productos estaban en el país'. Cita luego a Ettore Sottssas, 'maestro italiano, descubrí afinidades con él, coincido con la manera de ver el mundo, recreé sin saber cosas de él'.

De Buenos Aires, como ciudad de diseño, subraya 'a la ciudad la veo bien, hay mucha gente nueva haciendo cosas, mucha autoproducción; hay dos futuros: el de la gran industria y el de los diseñadores. Nuestro país no es serio en muchos aspectos, que se reconozca el diseño italiano, el escandinavo está bien pero pedir un diseño argentino es demasiado. Yo soy del movimiento moderno, el diseño industrial es un elemento de intercambio; los objetos de diseño son los que crean los diseñadores, pero los hace una empresa'.

Sorprende cuando se autodefine como ex arquitecto e inmediatamente aclara, por las dudas, 'lo digo para divertir a mis colegas, pero no reniego de ella, ya que me dio la plataforma para insertarme en un campo que me apasiona. Es una disciplina clásica y de gran conocimiento, pero no reemplaza a la otra. El diseño tiene maneras de expresarse muy propias'.

 
 

La entrevista llega a su fin, pero Blanco sigo educándonos con sus conceptos. 'La diversidad es la gran riqueza que tenemos actualmente; está además, la pérdida de la búsqueda de la unicidad y por lo tanto de la excelencia, no existe esa obsesión; eso fue parte del movimiento moderno'.

Les habla a los que recién se adentran en el mundo del diseño: 'este campo es para los muy fanáticos, la manera es pensar que todo lo que uno ve, se puede volver a diseñar, los miles de objetos están ahí diseñados, uno tiene cosas para hacer durante toda su vida, es un juego vital que a uno le ocupa la existencia. Yo siempre pienso que eso se puede hacer de otra manera. Hay que aprender a mirar, durante mucho tiempo caminaba desde la calle Florida hasta Retiro mirando las vidrieras y a la vuelta verificaba si lo que había visto era así o no. Uno tiene que saber mirar, no creo en la intuición, es información no codificada, si la codifico la puedo trabajar'.

Sobre cómo lo ven sus colegas, responde: 'me siento gratificado por el reconocimiento de muchos alumnos y ex alumnos, de todos lados, nunca me puse en maestro, sino en profesor y en enseñar lo que debía. Hoy puedo seguir diseñando porque me siento bien y ahora me interesa más la vinculación del diseño con el arte. El tema del objeto es apasionante'.

 

Cierra la nota el 'profesor' Blanco, 'uno diseña el diseño, se inventa el problema y después lo resuelve. Yo necesito diseñar sillas', concluye. Entonces, será hasta la próxima creación.